Para aprender los números pocas cosas son tan estimulantes como los paseos más o menos diarios por la ciudad. Las calles conocidas están llenas de números que se pueden ir
diciendo en voz alta, descubriendo y/o compartiendo. Hay números en los portales, en las tiendas, en las matriculas de los coches, en los autobuses, en las camisetas de la gente ….
Lo realmente importante es que el peque tenga interés y curiosidad, que pregunte, que los busque y que disfrute. Y tú con él.





